
Hacha danesa
El hacha de guerra a dos manos de los vikingos
El hacha danesa es la gran hacha de guerra a dos manos de la era vikinga (siglos IX–XI): una hoja ancha y curva en media luna montada en un astil largo de unos 120 a 170 cm. El filo puede alcanzar unos 30 cm de ancho, pero la hoja es delgada y la cabeza pesa solo 1 a 2 kg, lo que la hace más ligera y rápida de lo que parece y le da un corte profundo, propio de una espada. Blandida en amplios arcos a dos manos, podía partir un escudo o cercenar la pata de un caballo de guerra, y era la insignia de la élite más valiente entre los guerreros vikingos. En la batalla de Hastings, en 1066, los huscarles (guardia real) del rey Harold de Inglaterra hicieron frente a la caballería normanda con esta hacha, escena que conserva el tapiz de Bayeux.
Origen
El hacha danesa surgió en la Escandinavia del siglo IX, del hacha-herramienta agrandada para la guerra, y pertenece a la familia de las hachas anchas (breiðøx). Se difundió con las incursiones y conquistas vikingas por Inglaterra, Irlanda y Normandía, y arraigó sobre todo en el Danelaw y entre los huscarles de la casa real anglosajona, de donde su nombre de «hacha danesa». En el siglo XI su fama llegó a Oriente, donde la guardia varega del emperador bizantino la portaba y fue llamada «la guardia portahacha». Desde los siglos XII–XIII, al hacerse más pesada la armadura, cedió poco a poco su lugar a las armas de asta.
Características
- Hoja ancha y curva en media luna, hasta unos 30 cm de filo
- Astil largo de unos 120 a 170 cm — manejada a dos manos
- Hoja delgada y ancha que da un corte profundo, propio de una espada
- Cabeza de solo 1 a 2 kg, ligera y rápida para su tamaño
- Insignia de la élite vikinga, los huscarles y la guardia varega
- Representada en el tapiz de Bayeux en manos de un guerrero
Historias
La clave era un gran arco descendente a dos manos que partía limpiamente un escudo o hendía a través de yelmo y cota de malla. Su hoja ancha podía buscar las patas de un caballo para romper una carga de caballería. Por lo común el hachero aguardaba tras el muro de escudos, se adelantaba para quebrar la línea enemiga con uno o dos golpes pesados y volvía a replegarse. El cuerno del extremo superior de la hoja podía, como técnica secundaria, enganchar y bajar un escudo enemigo o desviar un arma. Pero como el portador quedaba al descubierto durante todo el movimiento, era un arma de élite, que presuponía la cobertura de los compañeros.
Debilidad
Sostenida a dos manos, no dejaba mano para un escudo, de ahí su pobre defensa, y el largo intervalo entre sus grandes golpes daba el contraataque a un enemigo curtido. Necesitaba espacio para golpear y quedaba apretada en una formación cerrada, en un interior angosto o en el cuerpo a cuerpo. La hoja delgada cortaba de maravilla, pero podía mellarse o doblarse si golpeaba con fuerza un blanco duro. Desde el siglo XII, al difundirse las placas y las armaduras reforzadas, esta hacha centrada en el corte fue perdiendo eficacia.
Significado cultural
El hacha danesa representaba el arrojo vikingo y el prestigio de la aristocracia guerrera: en una época en que las espadas eran caras y escasas, las hachas eran mucho más comunes, pero esta gran hacha en particular marcaba a la élite. Su prestigio rebasó el Norte: la guardia varega, los mercenarios nórdicos y rus' que protegían al emperador bizantino, la portaba y era llamada «la guardia portahacha» (pelekyphoroi), llevándola hasta Constantinopla. Aún hoy el escudo de armas de Noruega muestra un león que sostiene el hacha del rey san Olaf, y esa hacha es heredera de la ancha hacha vikinga, raro caso de un arma que pervive como emblema de una nación.
En la cultura popular
El hacha danesa es un signo visual habitual del «vikingo» en el drama histórico y los videojuegos. En Assassin's Creed Valhalla es un arma a dos manos que puede empuñar el héroe Eivor; las series Vikings y The Last Kingdom la muestran como el arma distintiva de los guerreros. Juegos de combate medieval como Mount & Blade y Chivalry la presentan como un hacha de astil largo y golpe contundente, y ha moldeado la imagen del «hacha grande» (greataxe) de los juegos de rol de mesa. Suele retratarse como un arma lenta pero devastadora de un solo golpe, donde el diseño de juego y el uso histórico encajan bien.
Curiosidades
- En Hastings, en 1066, se decía que los huscarles del rey Harold abatían de un solo hachazo danés al caballo y al jinete de un normando, y el tapiz de Bayeux muestra en efecto a un hachero derribando el caballo de un jinete normando.
- La guardia varega del emperador bizantino, por llevar el hacha danesa al hombro, fue llamada en griego pelekyphoroi («portadores de hacha»), raro caso de guerreros nórdicos que formaban la guardia de élite de un imperio mediterráneo.
- El hacha que sostiene el león en el escudo y el estandarte real de Noruega es el emblema del rey san Olaf, caído en Stiklestad, de modo que una ancha hacha de guerra vikinga pervive como heráldica oficial de una nación.