Quetzalcōātl (nahuatl 'serpiente emplumada') es el dios mesoamericano venerado de modo continuo desde fines del siglo I a.C. en Teotihuacan hasta la caida del imperio azteca en 1521. El nombre combina 'quetzalli' (la pluma caudal iridiscente del quetzal resplandeciente de los bosques nublados de America Central) y 'cōātl' (serpiente), y la deidad se representa como una gran serpiente cubierta de esas plumas verde-doradas. Gobierna Venus como estrella matutina y, en su aspecto Ehēcatl, dios del viento, convoca la lluvia. Entre los toltecas se identifico con el rey-sacerdote Topiltzin-Quetzalcōātl que reino en Tollan (la actual Tula) hacia 935-947; en el mito azteca es enganado por el dios oscuro Tezcatlipoca, abandona Tollan hacia el este por el mar y promete regresar en un ano 'Uno Cana' (Ce Acatl). Cuando Hernán Cortés desembarco en la costa del Golfo en 1519 — un ano Uno Cana — el emperador Moctezuma II (1466-1520) leyo al espanol como el dios que regresaba, episodio preservado en el 'Codice Florentino' de Bernardino de Sahagún (1545-1590) y en la 'Historia' de Diego Durán (1581). La imagen mas antigua que se conserva es la fachada esculpida del Templo de la Serpiente Emplumada en Teotihuacan, fechada hacia 200 d.C.